Hace unos días circuló en redes una infografía de la plataforma irlandesa HerSport con cuatro datos que, vistos juntos, cuentan una sola historia: el deporte pierde a las mujeres justo cuando más las necesita. En Dribbler decidimos tomarnos esos números en serio, contrastarlos con fuentes académicas e institucionales, y ponerlos en el contexto que más nos importa: el básquetbol femenil mexicano.
Los cuatro datos, uno por uno
49% de las niñas abandona el deporte durante la adolescencia. Este dato, originado en un reporte de la UNESCO sobre acceso de mujeres y niñas al deporte, señala algo todavía más duro: la tasa de abandono femenina es seis veces mayor que la de los varones adolescentes. Entre los motivos identificados están la falta de referentes femeninas, la inseguridad, la baja confianza y la imagen corporal.
Menos del 15% de la cobertura mediática deportiva es para mujeres. La cifra viene de un estudio de Wasserman (The Collective) que, de hecho, representa una mejora histórica: hace apenas unos años ese número rondaba el 4%. El crecimiento del streaming y las redes sociales ha empujado la visibilidad femenina hacia arriba, pero la brecha sigue siendo enorme frente a la demanda real de las audiencias.
Solo el 11% de las adolescentes en Irlanda cumple con los niveles diarios de actividad física recomendados, según el reporte CSPPA 2022 de Sport Ireland, frente al 19% de los varones. Es un dato local, pero el patrón —niñas cada vez más sedentarias conforme crecen— se repite en prácticamente todos los países que miden esta variable.
La inactividad física es responsable de una parte relevante de la carga de enfermedad coronaria. La cifra específica de la infografía corresponde a salud pública irlandesa, pero está en línea con estudios globales publicados en The Lancet, que atribuyen entre 6% y 10% de la enfermedad coronaria a la inactividad física, y hasta 9% de la mortalidad prematura mundial.
¿Y en México?
La tentación es pensar que esto es "un problema de allá". No lo es. La Boleta de Calificaciones Mexicana 2022 sobre Actividad Física (Universidad de Guadalajara, en colaboración con Active Healthy Kids Global Alliance) documenta que las niñas y adolescentes mexicanas presentan niveles de actividad física consistentemente más bajos que los niños de la misma edad, y señala un factor cultural muy concreto: desde pequeñas, muchas niñas mexicanas crecen escuchando que "el deporte es cosa de niños", que no deben sudar ni "verse musculosas". Ese condicionamiento es, ni más ni menos, la raíz del abandono deportivo que documenta también la UNESCO a nivel global.
En básquetbol, ese patrón se traduce en algo muy tangible: menos niñas llegan a las canchas, menos se quedan hasta la adolescencia, y de las que se quedan, muchas menos llegan a selecciones estatales o nacionales por falta de estructura, visibilidad y patrocinio. No es casualidad que la Selección Femenil haya tardado 12 años en volver a subirse a un podio internacional —algo que celebramos a fondo cuando ocurrió—: la brecha no se cierra por talento faltante, se cierra por oportunidades faltantes.
Por qué esto es un tema de básquetbol, no solo de estadísticas
En Dribbler llevamos cinco años parados exactamente en esta intersección. Nuestra colección PURA FUERZA MEXICANA nació para poner nombre y cara a jugadoras que normalmente no aparecen en ninguna transmisión ni en ninguna portada —ese 15% de cobertura mediática del que habla el estudio de Wasserman tiene un correlato directo en la cancha mexicana—. Y nuestra alianza institucional con la LEF CUU (Liga Estatal Femenil de Chihuahua) existe precisamente para atacar el otro lado del problema: si el abandono deportivo femenino se dispara en la adolescencia por falta de espacios y de referentes, la respuesta no es un dato en una infografía, es una liga, un uniforme, una cancha y una comunidad que le diga a esa niña de 13 años que sí hay un lugar para ella.
Ya hemos hablado de esto desde distintos ángulos en el blog:
- En Un nuevo reto para el básquetbol femenil mexicano analizamos el camino de la Selección hacia los grandes escenarios internacionales.
- En México apunta a Los Ángeles 2028 contamos la noticia que acerca al básquetbol femenil mexicano a los Juegos Olímpicos.
- En El deporte debería ser una oportunidad, no una barrera exploramos por qué el talento no debería depender del presupuesto —el mismo argumento que sostiene cualquier estrategia seria contra el abandono deportivo.
- Y en Cuando el deporte construye confianza hablamos de por qué las alianzas como la de LEF CUU importan más allá de lo comercial.
La conclusión que nos deja esta infografía
Los números de HerSport no describen un fenómeno irlandés aislado: describen un patrón global de brecha de género en el deporte que también vive el básquetbol femenil mexicano, desde la cancha de barrio hasta la Selección Nacional. La buena noticia es que, a diferencia de otros factores, este es un problema con palancas conocidas: más visibilidad, más referentes, más espacios seguros y más patrocinio sostenido.
Si conoces a una niña que dejó el básquetbol —o que está a punto de hacerlo— la mejor estadística que le puedes dar no está en una infografía: es verla jugar de nuevo.
Nos vemos pronto en Dribbler.
Fuentes consultadas
- UNESCO — Women and girls' access to sport still lagging far behind (unesco.org)
- Wasserman / The Collective — From the Shadows to the Spotlight: a new look at the increased media coverage of women's sports (wearethecollective.com)
- Sport Ireland / CSPPA — Children's Sport Participation and Physical Activity Study 2022 (sportireland.ie)
- Lee, I-M. et al. — Effect of physical inactivity on major non-communicable diseases worldwide: an analysis of burden of disease and life expectancy, The Lancet (sciencedirect.com)
- Universidad de Guadalajara — Boleta de Calificaciones Mexicana 2022 sobre actividad física en niñas, niños y adolescentes (gaceta.udg.mx)
- HerSport (hersport.ie) — infografía original que dio pie a este análisis
