La NBA vivió una de sus transacciones más grandes en años, y tiene un capítulo que nos toca de cerca: el del básquetbol mexicano.

La noche previa al Draft 2026, los Milwaukee Bucks acordaron enviar a su ícono de franquicia, el dos veces MVP y campeón 2021 Giannis Antetokounmpo, junto con Bobby Portis, a Miami Heat. A cambio, Milwaukee recibió un paquete construido para reconstruir desde cero: Tyler Herro, Kel'el Ware, Kasparas Jakučionis, tres selecciones de primera ronda (incluida la número 13 del Draft 2026), una segunda ronda y un intercambio de picks a futuro. Entre esas piezas llegó también el mexicoestadounidense Jaime Jáquez Jr., quien tras tres temporadas en Miami inicia una nueva etapa en Milwaukee.

El movimiento no es menor para la afición mexicana. Jáquez venía de su mejor campaña como profesional: prácticamente duplicó sus números ofensivos respecto a su primera temporada, promedió 15.4 puntos, 5.0 rebotes y 4.7 asistencias por partido, y terminó segundo en la votación al Sexto Hombre del Año. Con ese nivel, el alero de raíces mexicanas se ha consolidado como una de las principales referencias del básquetbol mexicano en la NBA, apenas detrás de hitos como el campeonato de Juan Toscano-Anderson con Golden State Warriors.

Aunque Jáquez todavía no define en qué selección nacional jugará a nivel FIBA, su cambio de aires vuelve a poner el reflector sobre el talento mexicano que compite en la mejor liga del mundo, y sobre cómo esa exposición internacional también empuja el crecimiento del básquetbol profesional en casa, como el que hoy vive la LNBP con Fuerza Regia buscando el bicampeonato.

En Dribbler seguimos de cerca cada paso de los jugadores que representan a México en las grandes ligas, porque como platicamos en nuestro artículo sobre el atleta moderno, hoy un basquetbolista es mucho más que puntos y asistencias: es una figura que inspira, construye comunidad y abre camino a las siguientes generaciones.

Nos vemos pronto en Dribbler.